Un viaje comienza cuando toma vida en nuestra imaginación. Y, no pocas veces, lo que anticipamos en nuestra cabeza, es lo más inspirador del mismo.

Por eso son tan importantes las invitaciones, entradas, acreditaciones, o cualquier objeto que nos sirva de salvoconducto para emprender un determinado camino.

Me encanta hacer invitaciones, idear un objeto que permita imaginar el mejor viaje posible.